En un estudio realizado en Reino Unido, se entrevistaron 1.000 británicos y se encontró que el 57 por ciento de nosotros confiesa que come regularmente en la cama. Sorprendentemente, casi uno de cada diez de los encuestados – es decir, casi 100 de los interrogados – admitió que a menudo comía su cena en la cama. Los aperitivos normales incluyen patatas fritas, dulces, galletas, sándwiches, palomitas y tostadas – pero algunos hasta llevaban sus platos de comida para la cena, normalmente en una bandeja.

El estudio, realizado por Time4Sleep, descubrió que el 40 por ciento de los que admitieron haber comido en la cama dijeron que lo encontraron “reconfortante”. Sin embargo, la nutricionista médica Dra. Sarah Brewer advirtió que comer en la cama podría aumentar el mal aliento o halitosis, el cansancio, las esporas de bacterias que crecen en las sábanas, las infestaciones de insectos, y la obesidad.

Gary Simpson, de 34 años, de Hastings, East Sussex, dijo que regularmente se come una bolsa de patatas fritas o palomitas de maíz antes de acostarse.

Él dijo: “Me encanta estar acostado en la cama viendo una película con una bolsa de patatas fritas o palomitas de maíz – se siente como un verdadero placer. Tengo cuidado de no tirar migas en la cama, pero sí, es un poco asqueroso y no lo haría delante de mi novia”.

Los londinenses eran los peores snackers de la cama, con 67 que confiesan comer en cama, seguido por la gente en Manchester, con el 60 por ciento, y Edimburgo y Glasgow, cada uno con el 58 por ciento.

Jonathan Warren, Director de Time4sleep.co.uk, dijo: “El conocimiento de la Dr. Sarah sobre los efectos que la merienda en la cama puede tener sobre nuestra salud nos ha dejado sintiendo mareados y pensando dos veces antes de que traigamos comida al dormitorio. Para aquellos que tienden a hacer una merienda en la cama, le recomendamos lavar su ropa de cama y limpiar su colchón con regularidad para evitar la acumulación de bacterias”.

Riesgos asociados al comer en la cama

  1. Mal aliento – Comer de noche te deja con mal aliento y caries si no te cepillas después de comer – y la comida promueve el reflujo ácido y la indigestión, que puede causar aliento
  2. Cama incómoda – Comer en la cama puede dejar migas, que pueden perturbar su sueño causándole dar vueltas mientras que intenta sentirse cómodo y esquivar las partículas de la comida, dejándolo agotado.
  3. Crecimiento de bacterias – Comer en la cama crea un “microclima” para gérmenes y moho en las sábanas, atrayendo insectos como moscas, hormigas y cucarachas, que pueden reproducirse en su cama.
  4. Rechinar los dientes – Comer antes de ir a dormir puede agravar cualquier tendencia a rechinar los dientes, lo que puede dejarlo con un dolor de cabeza, dolor de oído y una mandíbula adolorida.
  5. Obesidad – Comer regularmente en la noche antes de dormir significa que está comiendo calorías innecesarias que no se queman – y los bocadillos que se comen a la hora de acostarse son normalmente con alto contenido de grasa y calorías, como patatas fritas y dulces.